Una violencia, la que se ejerce contra las mujeres por el hecho de serlo, que todavía hoy no es visualizada por el conjunto de las sociedad como un problema grave y generalizado, ya que hay quienes aún consideran esta violencia como un asunto que debe quedar oculto y circunscrito al ámbito privado. Y nada más lejos de la verdad: la violencia contra las mujeres es un problema real y cercano y perjudica a la sociedad en su conjunto.
Una violencia que no es inevitable, pero que exige acción y contundencia, compromiso e implicación social para erradicarla y reconocimiento de la realidad para revertir la situación que padecen mujeres y menores con rostros, con nombres y apellidos.
Cada vez más personas muestran su voluntad para acabar con esta devastadora violencia. Sin embargo, en nuestra sociedad pervive un modelo de pensamiento, relaciones y conductas patriarcales y machistas que producen comportamientos violentos y que se trasmiten de generación en generación.
Las personas jóvenes y adolescentes siguen sufriendo y ejerciendo la violencia machista en todas sus formas, por lo que se hace necesario seguir intensificando las acciones de prevención, educación, sensibilización y concienciación, así como asegurar la aplicación de las leyes.
Datos e informes recientes indican una preocupante tendencia: que adolescentes y jóvenes están reproduciendo actitudes y conductas de intimidación, control personal y emocional, violencia física y verbal o violación de la intimidad. Por ello, el Instituto Canario de Igualdad ha diseñado una campaña de prevención y sensibilización que pone el foco de atención en este sector de la población. Con el lema 'En ti está parar la violencia machista', se dirige especialmente a la población más joven para que no consientan ni ejerzan la violencia machista.
No obstante, la mejor campaña de prevención y sensibilización para jóvenes y adolescentes está en el ejemplo. Si las personas adultas rechazamos, combatimos, denunciamos y nos rebelamos públicamente contra cualquier forma de violencia hacia las mujeres daremos a la juventud una lección de comportamiento y una oportunidad de afrontar su futuro en una sociedad libre de violencia machista y, por ende, más igualitaria, justa y solidaria.
Debemos sentir cada agresión, cada ataque, como propio. Debe estremecernos como sociedad y rechazar cualquier intento de justificar, minimizar o normalizar la violencia que se ejerce contra las mujeres.
Demos ejemplo a las personas más jóvenes y luchemos de forma conjunta y persistente contra la violencia machista.
Marián Franquet Navarro
Directora del Instituto Canario de Igualdad