Y no llama la atención, ya se los digo yo, que condenen a Plasencia a poco que alguien se moleste en ir al juzgado y a poco que la Fiscalía se ocupe de lo que se tiene que ocupar, que no es otra cosa que perseguir el delito que es justo lo que no se hizo en este caso cuando se tuvo que hacer y cuando el daño tenía más o menos remedio. Y quien dice los barrancos de Güímar dice Las Teresitas, el Puertito y las más de mil viviendas buena parte de ellas ilegales, las alturas en Punta Larga, la ocupación del dominio marítimo sin escrúpulos de ningún tipo... Otra cosa es, creo yo, la facilidad con la que este hombre, que ahora se reconoce a sí mismo como uno de los mayores delincuentes ambientales que haya existido en Canarias jamás, se despachaba contra los ecologistas, "falsos ecologistas" diría él parafraseando al malogrado Pepito Rodríguez, cada vez que algún periodista de la farándula mediática canaria le ponía una alcachofa delante. No le quedó insulto ni descalificación que no largara por esa boca sin el más mínimo reparo para unas personas y colectivos que si por algo nos caracterizamos siempre fue por ser excesivamente comedidos ante los desmanes de este señor contra nuestro territorio en medio de la más absoluta impunidad. Vamos, justo lo que él solito reconoció ante el juez hace un par de días en Santa Cruz de Tenerife.
En fin, que ahí está don Antonio con su primera condena importante que, como este país es como es, no le llevará a la cárcel porque ha robado lo suficiente como para tener bien cubiertas sus espaldas. Que si en vez de haber hecho ilegalmente unos socavones de miles de metros cuadrados (millones de metros cúbicos) en los cauces de unos barrancos en Güímar se hubiera saltado un semáforo por un despiste o robado una barra de pan por estar pasando hambre es seguro que las posibilidades de pisar la cárcel le hubieran aumentado casi de manera exponencial. Yo diría que casi tan exponencialmente como crece la percepción ciudadana de que ni hacienda somos todos ni la 'justicia' trata ni de lejos a todo el mundo por igual. Eso es un chiste malo.
Foro contra la Incineración Tenerife