Según nos cuentan, desde el Ayuntamiento hicieron algunas gestiones para ayudarlo hace un tiempo, pero desistieron cuando él no aceptó las soluciones que le daban, y que pasaban por su ingreso en un centro (San Juan de Dios) o una casa en una zona alejada y de acceso difícil para una silla de ruedas y para su madre. Ahora no tiene ni tan siquiera una ayuda a domicilio que sí dispensa el Ayuntamiento, pero a él no.
Lo bueno de su situación es que tiene una pensión por invalidez que le daría perfectamente para pagar una vivienda pequeña en Candelaria, donde podría vivir en condiciones más dignas y recibir de forma más accesible las ayudas puntuales que necesita. Si no sale de esa casa abandonada pronto, creanos, no aguantará mucho con vida. Pero tiene 45 años... ¡sólo 45 años! Mucha gente vive hasta la vejez con su enfermedad si se trata y se controla. Así las cosas, con un mínimo esfuerzo y una poca de implicación podríamos estar dándole a Francisco muchos años más de vida, pero hace falta ese mínimo esfuerzo que no llega.
Desde la Plataforma por la Dignidad cursamos este mismo lunes escritos a Servicios Sociales y a todos los grupos del Ayuntamiento, pidiendo reunión para buscar solución de urgencia a la situación de Francisco. Pero dada la gravedad de su estado lanzamos también esta campaña solidaria, porque las Administraciones muchas veces no entienden de las urgencias de las personas, y son muchas las viviendas vacías que hay en Candelaria y muchas también las personas solidarias.
Si pueden ayudar, no duden en llamar al 630013885 o al 669447122. Si no pueden ayudar pero les afecta esta historia, compártanla, difúndanla, hablen con quien crean que puede ayudar, y seguro que entre todos lo logramos. Hoy es por Francisco, algún día -ojalá no-, podemos ser cualquiera.
Plataforma por la Dignidad