En estos momentos que hay cada día 510 desahucios de media diaria en nuestro país, existen 6 millones de viviendas desocupadas en toda España. Nuestra Comunidad Autónoma es, junto con la de Baleares, la que tiene mayor porcentaje de viviendas deshabitadas respecto al total de viviendas existentes en España. Mientras que la media estatal se encuentra en el 15 %, en Canarias alcanza el 20 % es decir 5 puntos más. Es sorprendente que siendo la carencia de vivienda uno de los principales problemas que padecen los canarios, nos encontremos con el hecho de que por cada 5 viviendas familiares, exista 1 sin utilizar.
El concejal y portavoz de IU- Por Tenerife en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife señala que habría que reflexionar también el sentido de los Planes de Vivienda que ha desarrollado el gobierno canario. La construcción de nuevas viviendas como única medida que contemplan estos planes, no es la única solución, ya que se debería abordar programas de rehabilitación de la actual bolsa de viviendas existentes.
Sería conveniente que desde el Gobierno Autónomo, y sobre todo, desde los ayuntamientos se articulasen una serie de bonificaciones fiscales o beneficios a nivel tributario para aquellas viviendas que estando desocupadas, pasasen a ser utilizadas en régimen de alquiler o se pusiesen a la venta, dependiendo de la voluntad del propietario.
Para el concejal de IU-Por Tenerife José Manuel Corrales supone una contradicción imposible de sostener que en Canarias haya decenas de miles de familias que habiten en viviendas hacinadas, o en el peor de los casos, en auténticas chabolas o infraviviendas, y que a la vez existan un número muy superior de viviendas desocupadas no utilizadas.
Para evitar esta situación, también habría que poner en práctica, una serie de medidas disuasorias para fomentar la puesta en el mercado de viviendas desocupadas, que sintéticamente se podrían resumir en las siguientes:
a) Creación de censos municipales de viviendas vacías con amplia difusión municipal.
b) Incentivos específicos al objeto de rehabilitar viviendas vacías, poniéndolas en uso.
c) Campaña de concienciación ciudadana que ponga de manifiesto la conducta insolidaria y antisocial que supone mantener las viviendas deshabitadas.