La coalición progresista recuerda al gobierno español que "tiene que cumplir con sus obligaciones en materia de derecho internacional y proteger a los refugiados políticos. Asimismo, España sigue siendo la administradora del Sáhara Occidental y no puede inhibirse ante los continuos abusos y violaciones de Derechos Humanos que la policía y los servicios secretos marroquíes perpetran en un territorio sobre el que no tienen ninguna jurisdicción".
IUC reclama al gobierno de España que atienda las reivindicaciones y las necesidades de la población y los activistas y rompa las relaciones diplomáticas y económicas con el Reino de Marruecos hasta que éste cumpla con las resoluciones de Naciones Unidas y se retire de los territorios ocupados del Sáhara Occidental.










