"El proyecto lo llevará a cabo la Concejalía de Servicios Sociales y contempla la posibilidad de proporcionar a colectivos desfavorecidos terrenos en la modalidad de Arrendamientos Rústicos para que sean ellos mismos los que planten sus propios huertos con la ayuda y colaboración de un grupo de personas mayores voluntarias y expertas en este sector", según declaraba el Alcalde del Municipio, David Cabrera de León.
Se trata de recuperar terrenos balutos, como en otras muchas comarcas rurales del Archipiélago Canario, en las que muchas tierras que antaño se plantaban y explotaban para la agricultura, hoy permanecen abandonadas. Este rescate se realizaría en concepto de préstamo regulado por Contrato de Arrendamientos Rústicos, y partiría del interés de ambas partes: por un lado la necesidad de obtener terrenos para trabajarlos y autoabastecerse de ellos y por otro lado, el interés de rescatar estos terrenos en desuso.
Marisol Quintero, Concejal de Servicios Sociales destacaba los objetivos que el Ayuntamiento desea conseguir con la puesta en marcha del Banco Social de Tierras además de "facilitar verduras y frutas a personas dependientes de los servicios sociales como es el caso de dinamizar la vida comunitaria y social garantizando la integración, familiar y personal, así como habilitar canales de encuentro generacional e implicar a las Instituciones públicas y privadas con competencia en la protección social, y en el sector primario en el asesoramiento técnico y la financiación económica".
La Frontera es un municipio eminentemente rural, con una actividad económica que gira en torno al sector primario, principalmente agricultura, y con un despegue en los últimos años del sector servicios, atenuado por los efectos de la actual crisis económica que ha derivado en una alta tasa de desempleo, en torno al 38% de la población activa.
David Cabrera subraya el trabajo realizado por el Ayuntamiento de La Frontera para obtener convenios y talleres de empleo, en colaboración con el Servicio Canario de Empleo, y aminorar así esta elevada tasa de paro, no obstante, " mientras esto ocurre necesitamos instaurar políticas encaminadas a fomentar la ocupación del colectivo más amplio de personas que podamos, estableciendo espacios de encuentro que eviten el sentimiento de exclusión y aislamiento que sufren muchas personas y sus familias en situación de desempleo o carentes de redes de apoyos sociales y/o familiares".
El colectivo al que se dirige este proyecto son las personas y familias en situación de desempleo con escasos o nulos recursos económicos, así como familias en situación de dificultad social y personas mayores que quieran participar en el grupo asesor voluntario en materia de trabajo agrícola.










