En estos momentos en Montaña la Data se encuentran construidas unas 342 viviendas sobre un total de 229 parcelas. El alcalde recuerda que este "expediente espinoso que afecta a muchas familias" se inició en 1984 con diversas vicisitudes, hasta que el actual grupo de gobierno PP-AV "tomó la decisión de resolverlo de manera definitiva".
Encaminar la aprobación de la memoria ambiental y del avance no ha sido fácil, porque el elevado número de viviendas de tipo unifamiliar aisladas construidas al margen del planeamiento en Montaña La Data constituye un problema específico de integración en la ordenación urbanística municipal, hecho que ha motivado que el Ayuntamiento y la Consejería de Política Territorial del Gobierno de Canarias mantengan abierta una constante línea de colaboración y de trabajo.
La aprobación del avance de la modificación del Plan General en el ámbito de Montaña La Data, que ahora deberá continuar su tramitación hasta la aprobación definitiva del documento por la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias (Cotmac), abre pues la puerta a la legalización de las viviendas edificadas en el suelo urbano no consolidado y aún pendiente de las dotaciones municipales y, por otro lado, tipifica los suelos no edificados pendientes de autorización urbanística que quedan como suelos urbanizables, pendientes de la ejecución de la urbanización y de las cesiones de suelo correspondientes al Ayuntamiento.
La vocación
Marco Aurelio Pérez sostiene que la aprobación de esta documental por la unanimidad de todos los grupos políticos de la Corporación pone al descubierto "la vocación que tiene el Ayuntamiento de resolver un problema enquistado que se hacía eterno".
La revisión parcial que el Ayuntamiento propugna para Montaña la Data no cambia el rol territorial de este sector residencial ni altera su modelo urbanístico. Sólo pretende posibilitar la culminación del modelo y alcanzar su reconocimiento legal para que pueda adaptarse técnica y jurídicamente al nuevo Plan General que el Ayuntamiento ultima con el Gobierno de Canarias.
El Avance del Planeamiento aprobado es el documento que se elaboró para que los vecinos pudieran conocer desde el primer momento los criterios y objetivos que el Ayuntamiento se plantea respecto a la ordenación urbanística, y las distintas alternativas de propuestas generales de ordenación con el objetivo de que participaran en el proceso de redacción del plan mediante la presentación de sugerencias.
En ese planeamiento, los suelos urbanos consolidados suman unos 195.554 m2, los suelos urbanos no consolidados unos 151.337 m2, y los suelos urbanos sectorizados ordenados unos 102.570 m2. La superficie total afectada por la Revisión Parcial en Montaña La Data es de unos 449.560 m2.
Las parcelas construidas en los suelos urbanos consolidados suman unos 112.745 m2 y las parcelas no construidas unos 29. 850 m2, mientras que los viarios vienen a ocupar unos 49.534 m2.
La Memoria Ambiental propone
27 medidas correctoras
La Memoria Ambiental aprobada propone unas 27 medidas protectoras y correctoras, con un coste de un millón de euros (1.058.000 euros). Son medidas respecto al patrimonio natural y cultural, donde se enfatiza el ajardinamiento de los bordes con áreas naturales o seminaturales para evitar desprendimientos y minimizar el riesgo de expansión de especies no autóctonas. También medidas para la corrección de impactos ya existentes, como la eliminación de residuos en esos bordes; la corrección estética de las fachadas inacabadas; la reforestación vegetal autóctona (tabaibas y cardones) en los terraplenes. Medidas para la integración del área objeto de ordenación con su entorno, que obligará a enfoscar y pintar las fachadas exteriores y al uso de mobiliario urbano de bajo impacto y luminarias de escasa altura.
También se contemplan medidas preventivas específicas para evitar riesgos de desprendimientos, como el sellado de fracturas localizadas; la aplicación de sistemas de protección de escorrentías y de drenaje; la creación de muros para la protección de los taludes expuestos a erosión, y la eliminación de las zonas ajardinadas exteriores en los bordes de los escarpes.
La Memoria Ambiental también exige medidas minimizadoras para los efectos que provocará la ejecución y edificación de la futura urbanización y el control y destino de los residuos y excedentes de las excavaciones, y medidas que minimicen también las molestias a la población por la realización de obras. Asimismo plantea medidas de habitabilidad y de tranquilidad pública, como las obras de mejora en la GC-503










