En la petición, que fue iniciada hace tan sólo 10 días, el creador asegura que "los delfines tienen una extraordinaria capacidad cognitiva, pueden sentir empatía y desarrollan unos vínculos familiares y sociales extremadamente fuertes". Recientemente, Vidal Martin, presidente de la Sociedad para el Estudio de los Cetáceos en el Archipiélago Canario (SECAC), "un delfinario no es una oferta de ocio ni una oportunidad educativa. Un delfinario es un negocio donde los delfines son reducidos a payasos que trabajan para divertir a un público que no suele ser consciente de su padecimiento".
APOYO CIUDADANO
Son muchos los ciudadanos que además de firmar la petición están opinando sobre el proyecto en internet. Es el caso de Miguel Manuel Payán que asegura "estar harto de ver cómo el ser humano destruye la naturaleza sin sentir ningún respeto hacia ella" o de Altea Rodríguez que cree que "no es necesario infligir dolor, angustia o miedo a los delfines, y sobre todo, no es necesaria esta falta de libertad para poder disfrutar de la naturaleza y la fauna marina". Al apoyo de estas 30.000 personas también se han sumado desde la clase política. Es el caso de Alternativa Ciudadana que va a presentar en el Cabildo una moción en la que insta a la institución a solicitar la paralización del proyecto de ejecución del delfinario.
En la actualidad más de 209.000 ciudadanos pertenecientes a la provincia de Las Palmas son usuarios de Change.org.