Perera lleva tres años al frente de una investigación arqueológica que busca los vestigios del castillo o torreón que pudo levantar el genovés, que figura en las crónicas de los albores del siglo XV. "Empezamos a hacer un estudio cartográfico y de toponimia en la ladera de la caldera de Guanapai y en el borde del cráter donde apareció una estructura militar. Ahora sabemos que no es el castillo de Lancelotto Malocello porque la cronología de los materiales y la tipología del sistema constructivo nos remite a épocas más recientes", revela.
Las siguientes líneas de investigación se centran en la probabilidad de encontrar "vestigios en capas más bajas de la construcción defensiva, en los cimientos del castillo de Santa Bárbara o en la zona de Zonzamas", anuncia Perera.
"De lo que no cabe duda es que Lancelotto vive con la población aborigen y sale con vida de Lanzarote. No se lo comen ni lo matan. Rápidamente va a la escuela cartográfica de Mallorca para reproducir sus mapas en secreto porque los postulados de nuevas tierras eran documentos de poder", continúa la arqueóloga.
Además de este proyecto, Perera participa en la excavación de Valle Grande, que se ha puesto en marcha este mes en Órzola: "Buscamos unos niveles del mioceno superior, muy antiguo, donde había un clima ligeramente más húmedo que el actual. Es muy emocionante, ya hemos encontrado huevos de avestruces y tortugas y huesos de serpientes", cuenta entusiasmada.
A pesar de todo, lamenta "que dentro del presupuesto general del Cabildo la partida destinada a Patrimonio es mínima" y hace un llamamiento a la "voluntad política para que no se prive a la población de conocer su Historia". Asimismo, Perera se lamenta de que la información no llegue a la población y anima a los lanzaroteños a participar en los senderos patrimoniales que organiza 'Senderismo Lanzarote' y que son gratuitos para estudiantes y desempleados.










