De incumplirse esta normativa, se pueden aplicar sanciones. Infracciones leves pueden ser la posesión de un perro o gato sin tenerlo debidamente censado o el no recoger los excrementos de las vías públicas, así como el maltrato que genere heridas leves, y las negligencias en su cuidado. Mientras que se consideran infracciones graves la posesión de animales sin cumplir las normas de vacunación obligatorias, el no prestar a los animales la asistencia veterinaria adecuada ante dolencias y sufrimientos graves o el maltratar o agredirlos causándoles heridas graves. Y será muy grave el no hacer el debido uso del bozal, no facilitar la alimentación y bebida necesaria o el celebrar espectáculos o actividades en la que los animales resulten dañados. Por las faltas leves se puede sancionar con una multa de 60 euros, y por las graves entre esta cantidad y 300 euros; mientras que por las infracciones muy graves se puede interponer multa de entre 300 y 450 euros, e incluso aplicarse mayor sanción cuando resulte procedente en virtud de legislación de rango superior, a la par de tomarse medidas y actuaciones cautelares para adoptar simultáneamente.
En el tríptico se ofrecen los datos de residencias y hoteles existentes en la isla de Tenerife para utilizar temporalmente por motivos de vacaciones o cualquier otra necesidad. Aunque también se dan una serie de teléfonos para los casos de abandono, tanto por detectarlo cualquier ciudadano como por surgir alguna razón en la que el propietario no pueda tenerlo. Pero nunca se debe abandonar al animal. Entre otros se da el teléfono de la Oficina Municipal de Sanidad, 922 321 361 ext: 121; o la Policía Local, 922 330 114 y el Refugio Internacional de animales, 922 372 431.










