Estas deficiencias, junto a la presencia de diversos socavones en la vía pública ha sido ya denunciada por diversos usuarios y vendedores del Rastro desde hace varios años, pero de forma muy reiterada en este último año sin que se haya hecho absolutamente nada, lo que evidencia la desidia, negligencia y pasotismo de la Concejalía de Obras y Servicios Públicos del Ayuntamiento de Santa Cruz, a la hora de resolver pequeñas acciones de poco coste económico pero que tienen una repercusión positiva sobre el mobiliario urbano y sobre la imagen de la ciudad. Estas reclamaciones también habían sido trasladadas a la Policía Local de Santa Cruz, sin que hasta el momento hayan recibido una contestación adecuada.
José M. Corrales reitera que a pesar que por diferentes vías desde hace más de un año se pide la corrección de esta deficiencia, se sigue poniendo en peligro la integridad física de los viandantes, lo que puede provocar una responsabilidad patrimonial del Ayuntamiento ante cualquier accidente o denuncia. Esta foto es una muestra de cómo los cambios de rasante y los socavones en la vía pública en las inmediaciones del rastro llegan a suponer en algún caso a desniveles de más de 30 centímetros, lo que pone en serio riesgo la integridad física de quienes acuden al Rastro.










