Desde el sindicato creen que es descabellado plantear las bases de una nueva ley educativa e insisten que el mayor obstáculo para poner en marcha una reforma es la falta de financiación como consecuencia de la gravísima crisis económica que padecemos. "Es absurdo decir que se pretende mejorar la calidad y los resultados y reducir las elevadas tasas de fracaso escolar mientras se recortan los Presupuestos en Educación".
Por otro lado, en la propuesta ministerial no se alude a la atención a la diversidad del alumnado, un hecho real en nuestras aulas, dicen desde CCOO.Solamente se habla del "talento" del alumno. También se infiere del anteproyecto de reforma, que para el Ministerio la educación debe estar encaminada exclusivamente a la "empleabilidad", algo con lo que desde CCOO no estan de acuerdo. "No se aprecia en el documento ninguna medida destinada al alumnado con problemas de aprendizaje y con los recortes impuestos será imposible atenderlo".
Por otro lado, desde el sindicato no entienden el motivo por el que se quiere variar la optatividad del sistema, dado que, entienden que así se permite la calidad y la igualdad de oportunidades para todo el alumnado. El refuerzo de las materias instrumentales no debe suponer, reiteran desde CCOO, el desprecio hacia el resto de materias de los diferentes currículos de las etapas educativas, porque todas las materias y currículos educan y ayudan a formar al alumnado como ciudadano responsable, crítico y con criterio propio que le permita integrarse en la sociedad como adulto." Todas son fundamentales para el desarrollo de las competencias básicas del alumnado", opinan desde el sindicato.
En cuanto a las reválidas,a la Federación de Enseñanza, les parece una vuelta a los años sesenta. "Las evaluaciones diagnósticas, incluidas en la LOE, son más que suficientes, así como las evaluaciones periódicas que realiza el alumnado". Parece que con esta medida, confirman desde CCOO, se pretende instaurar una carrera de obstáculos para que sólo pueda acceder a la formación superior un puñado de personas, la élite del alumnado.
Respecto a los itinerarios a partir de 3º de la ESO (cuando el alumno está en pleno período de maduración), el sindicato entiende que se trata de una medida segregadora con la que se fuerza a cursar la FP al estudiante que no sea "excelente" y el Bachillerato al que sí lo sea. La educación no es una empresa que tenga que obtener resultados cuantificables en un corto período de tiempo, sino una inversión de futuro. El 4º de la ESO sigue planteándonos dudas, puesto que ya estaba recogido en la Ley de Economía Sostenible, con el consenso del PP, reiteran.
Por lo que respecta a la Formación Profesional, exigen, que no se la desvincule del sistema educativo y que ante el actual déficit de alumnado de módulos de Grado Medio, se incremente la oferta y se dote con más recursos a la FP en general para "equipararnos al menos a la inversión media de los países de la Unión Europea".
En cuanto a la propuesta de implantar la FP dual, consideran que en las actuales circunstancias no resulta viable. Por otra parte, abogan por una formación en prácticas de carácter polivalente, que posibilite el aprendizaje del alumnado para su adaptación laboral a lo largo de toda la vida.
Por otro lado, el sindicato insiste en que se olvida de nuevo al profesorado, no promoviendo ni el Estatuto Docente no universitario ni universitario, cuya negociación llevamos años reclamando. En 2007 alcanzaron un principio de acuerdo de Estatuto Docente que posteriormente el Ministerio retiró sin ofrecer explicaciones. El Estatuto, piensan, debe establecer definitivamente el acceso, la promoción y la carrera profesional a fin de sentar bases estables que realcen la función de los profesionales de la educación y permitan ejercerla en las mejores condiciones.
En cuanto al Estatuto Universitario, en 2011 conseguieron un acuerdo en la Mesa Sectorial que después fue desvirtuado y modificado por el Ministerio.
En definitiva, exigien al Ministerio que reinicie las negociaciones sobre la base de los dos preacuerdos alcanzados y nunca firmados por el gobierno. La negociación colectiva debe ser el instrumento básico de relación entre Educación y los representantes legítimos de los trabajadores ante cualquier propuesta o modificación que afecte al sistema educativo y las condiciones laborales de los trabajadores de la educación. Así mismo piden a la Consejería de Educación de Canarias que esta vez no "se doblegue ante ninguno de los aspectos que plantea el Gobierno central como básicos para una reforma educativa".
Por último, reiteran que, cualquiera que sea la reforma educativa, ésta debe elaborarse con el apoyo del profesorado, que es quien tiene que aplicarla en el día a día de los centros, el de las familias y el alumnado, que son los receptores directos del servicio educativo, e ineludiblemente ha de contar con una memoria económica. En estos momentos, los docentes sólo saben que, como hemos denunciado desde el primer momento, con los recortes educativos han empeorado las condiciones en las que han de realizar su trabajo y que el curso próximo perderán su puesto alrededor de 100.000 profesionales de la Educación.










