"Según hemos reiterado durante la campaña política como aviso a navegantes", recalca el presidente sindical, "la educación supone un pilar básico de mejora de derechos para el futuro de nuestra sociedad canaria y solamente esto ya indica una apuesta por lo nuestro". Como es sabido, la cita de miles de niños con sus tradiciones y su historia depende en esta semana del trabajo de los docentes en los centros de enseñanza pública, por lo que insiste: "Nos gustaría que esta voluntad de apostar por nuestra cultura no se quedara en una declaración de intenciones, en una emotiva imagen de lo mucho que se hace en nuestros colegios públicos; sino que se avanzara hasta la rigurosidad de quien sabe que sin apoyo real no se puede garantizar la calidad que deseamos brindar a la sociedad".
En este día, son muchos los que tratan de describir en pocas palabras, desde su frente profesional, qué nos define como canarios de ocho islas diferentes en un solo sentir. "La realidad no es tan poética", reconoce el portavoz sindical, "porque en los servicios públicos la diversidad limita o amplía las posibilidades de cada niño; no obstante, creemos que, con la garantía de unos buenos servicios y de profesionales al servicio de los demás, podemos conseguir que nuestras diferencias comiencen a desaparecer, sin que sea necesario recurrir a eufemismos para designarlas".










