Estamos sin duda ante una obra maestra de la TV, que incomprensiblemente está pasando desapercibida en España, pero no así en EE.UU, donde estrenó el domingo por la noche su quinta temporada con el episodio "Live Free or Die", que otorgó a la serie su mayor audiencia hasta ahora, con 2,9 millones de espectadores. El canal AMC disfrutó de un incremento del 14 por ciento respecto al primer episodio de la cuarta temporada.
La cifra total aumenta a 3,5 millones de espectadores si se cuentan los que vieron la repetición del capítulo.
Protagonizada por Bryan Cranston y Aaron Paul, Breaking Bad cuenta la historia de un profesor de química, Walter White, que lleva una vida aburrida hasta que le diagnostican un cáncer avanzado y le advierten de que solo le quedan dos años de vida. Entonces decide empezar a fabricar metanfetamina para asegurar el futuro de su mujer, embarazada, y de su hijo, con discapacidad. Pero su talento para cocinar esta droga lo acaba convirtiendo en un reputado traficante: Heisenberg.
El intérprete ha ganado tres premios Emmy consecutivos como mejor actor de drama por esta serie. Aaron Paul lo ganó en 2010 como mejor actor de reparto.
La quinta es la última temporada de "Breaking Bad", pero el canal AMC ha decidido partir las emisiones en dos segmentos. Tras la emisión de los primeros ocho capítulos, posteriormente habrá un parón hasta el verano de 2013, cuando se podrán ver los últimos ocho episodios.
En la reciente feria Comic-Con de San Diego, el creador de la serie, Vince Gilligan, reveló que esta última temporada discurrirá en parte en Hamburgo (Alemania), el hogar de la multinacional que ayudó a crear el imperio del narcotráfico controlado por el gran rival del protagonista, Gus Fring.
Breaking Bad no es una serie para todos los públicos, no sólo por su contenido violento y duro, sino porque estamos ante una de esas series de culto dirigida a un público muy concreto, y que difícilmente veremos en un prime time de una cadena de máxima audiencia en España (sólo se ha estrenado en Paramount Comedy), por lo que los seguidores de esta serie, al igual que ya ocurrió con Lost, 24 o Héroes, han de acudir a las descargas de capítulos por Internet para saltarse los horarios con los que los programadores de las cadenas nacionales nos condenaban para poder seguirlas.










