Los cálculos de la misión preven que ha roto la barrera del sonido en los primeros 40 segundos de caída libre, cuando ha acelerado en ese espacio de tiempo hasta 1.173 kilómetros por hora. En condiciones normales, en la atmósfera terrestre la velocidad del sonido es de 1.234 kilómetros por hora, mientras que en la estratosfera se puede alcanzar con unos 1.110 kilómetros hora por la menor resistencia del aire, según la misión.
Baumgartner ha logrado controlar el descenso y evitar caer en barrena, lo que le podría haber llevado a perder la consciencia o sufrir una hemorragia cerebral en caso de girar de forma descontrolada.
Tras varias horas de retraso por el viento en Roswell (Estados Unidos), el globo que arrastraba la nave en la que viajaba el aventurero partió a las 17.29 (hora peninsular española) y tardó alrededor de dos horas en alcanzar la altura desde la que se ha lanzado.
Antes, Baumgartner se enfundó su traje presurizado, que le protegía de las temperaturas de hasta 70 grados bajo cero que se registran en la estratosfera, y aclimató su cuerpo antes del lanzamiento. Además de ofrecerle oxigeno, la cápsula y el traje le resguardaban de una presión tan baja que le causaría irreparables lesiones internas.
El austríaco Felix Baumgartner se ha convertido en el primer humano en romper la barrera del sonido en una caída libre desde 36.576 metros. Después de que el pasado martes se suspendiera la misión por el fuerte viento, el piloto ha ascendido en globo a la estratosfera, se ha lanzado al vacío y ha conseguido aterrizar con éxito.










