Alfredo Gonçalves explicó, a la pregunta de la oposición, las circunstancias que han propiciado un retraso en la gestión, y que se basa, concretamente, en cuestiones económicas, y que ya están resueltas.
«El principal problema con el control de colonias felinas fue económico. En primer lugar, no se nos permitía elegir el centro veterinario, se nos exigía llevar los gatos a Santa Lucía. Cada transporte de los individuos encarecía todo el proceso, resultando más caro que la subvención. Lo que se ha hecho es unir al coste fondos propios, de manera que podremos evitar esos sobrecostes de veterinarios alejados, que suponía un coste alto en dinero y en tiempo, e incluso estrés para los gatos, y se ha solucionado de una manera asequible y positiva para todos: se ha contratado a un veterinario local, lo que ha abaratado el proceso y el tiempo y distancia de haberlo hecho de la otra forma. Eso sí, si las condiciones fueran favorables en otro momento, nos adscribiremos al plan», explica Gonçalves.
«La ciudadanía estará informada de todos los pasos que vayamos avanzando en este sentido», termina el teniente de alcalde y concejal de Bienestar Animal.










