Pinyol, como representante de esta importante red española que trabaja en la gestión de la diversidad, fue invitada por las personas y entidades que integran este grupo de trabajo participativo a realizar un paseo por el barrio de El Fraile, en el que se le explicó la trayectoria del Grupo, los objetivos planteados y las tareas realizadas hasta el momento.
La coordinadora de la RECI señaló tras esta visita que se había quedado "abrumada y muy agradecida" por el recibimiento que había tenido y muy sorprendida por la experiencia que se está llevando a cabo en El Fraile, que calificó como "una pequeña joya". Gemma Pinyol, que se comprometió a elevar un informe al Consejo de Europa sobre el trabajo que se está desarrollando en El Fraile, aseguró que había podido percibir que el encuentro estaba muy preparado, por lo que agradeció el trabajo previo realizado por las personas participantes, y además, afirmó que estaba ante un grupo "muy capaz".
En este sentido, Gemma Pinyol comentó que le había gustado mucho comprobar cómo este colectivo ha sabido superar los obstáculos que se ha ido encontrando en el camino para trabajar por sus objetivos compartidos a través de pequeños grupos de trabajo específicos por ámbitos temáticos. Además, destacó especialmente el hecho de que en esta iniciativa de trabajo comunitario se ha conseguido centrar el foco en los verdaderos problemas que tiene el barrio, ya que "no hay problema con el color de piel, sino que el problema es si mi vecino hace demasiado ruido o tira basura, independientemente de su país de procedencia".
En ese primer análisis, la coordinadora de la RECI rescató varios aspectos que consideró muy interesantes de la iniciativa participativa de El Fraile, como la gran implicación del colectivo de mayores, algo que, según dijo, "no es habitual en este tipo de experiencias comunitarias". También destacó que había percibido en los vecinos una importante "identidad de barrio" y que era destacable que habían sabido "conocer y valorar el pasado de El Fraile para construir el futuro". Por último, hizo hincapié en la importancia del diálogo interreligioso que se ha producido en este barrio, con la relación establecida entre la comunidad musulmana y la parroquia y la iniciativa de llevar a cabo un rezo interreligioso.
La visita, en la que participaron en algunos momentos alrededor de sesenta personas, comenzó en la mezquita de El Fraile y concluyó en la iglesia de esta localidad, tras un paseo que recorrió puntos como el local de la Asociación de Mayores Fraisa o el Colegio de El Fraile, premiado como mejor proyecto intercultural de Canarias.










