Éstos han supuesto una inversión de 6.500 euros, y en esta línea el edil incidió en que "no se trata de un gasto sino de una importantísima inversión en beneficio de todos, ya que con éstos se pueden salvar muchas vidas, en un 70%", y esto no tiene precio". "Lo importante es la seguridad de las personas", apostilló. "Lo ideal sería no tener que llegar a usarlos nunca, pero en caso de que se produzcan estas emergencias, es mejor tenerlos ya que este simple aparato puede salvar las vidas que se puedan". Por ello también se realizarán diversos cursos formativos para enseñar su correcta utilización en las instalaciones municipales.
En un futuro, una vez se instalen en todas las instalaciones deportivas, se dotará también a otros centros como la dependencias de la Policía Local.
El representante de la empresa que ha dispensado estos desfibriladores, Hospimédica Canarias, Salvador Rosell, explicó el funcionamiento de estos aparatos y la relevancia de tenerlos en los espacios deportivos e instalaciones en las que asiste numeroso público, ya que tienen un fácil manejo y su pronta utilización ante una emergencia puede salvar muchas vidas.