"Ahora, apenas unas semanas después, el Gobierno de Canarias ha decidido ir un paso más allá." De manera ilegal, pudiendo incluso llegar a ser constitutiva de delito, ha instado a Cabildos Insulares y Ayuntamientos a "la retirada inmediata de colonias felinas localizadas en espacios naturales protegidos, en los espacios Red Natura 2000 o que supongan un impacto negativo para la fauna protegida" procediendo al "confinamiento de los gatos no socializados con el ser humano, en centros de protección animal, residencias o similares, como actuación transitoria de carácter necesario, previo a su sacrificio" y "su confinamiento en centros de protección animal, clínicas veterinarias y núcleos zoológicos, para realizar su sacrificio".
Tal y como indica Anna Estarán, abogada de FAADA (Fundación para el Asesoramiento y Acción en Defensa de los Animales): "Los informes emitidos por el Gobierno de Canarias suponen una manipulación de la normativa de protección animal, del patrimonio natural y de biodiversidad para llevar a cabo una exterminación masiva de los gatos comunitarios."
Las entidades recuerdan que La Ley 7/2023 reconoce a los gatos comunitarios como animales de compañía y establece un sistema de gestión integral que busca controlar su población respetando su bienestar. No pueden ser tratados como especies invasoras, y cualquier medida de reubicación debe justificarse de manera individual con informes de las autoridades. El confinamiento temporal de estos gatos, como propone el informe del Gobierno de Canarias, está prohibido salvo en casos excepcionales y con reubicación definitiva.
"Por desgracia estas medidas ya ha se han empezado a llevar a cabo. El 13 de agosto de 2024 un gato fue capturado por los Agentes de Medio Ambiente procedente de La Graciosa y trasladado a un albergue con una Orden de Sacrificio firmada por el Director General de Espacios Naturales y Biodiversidad del Gobierno de Canarias. A día de hoy, se desconoce el destino final del animal que ya no se encuentra en el albergue."
"Desde FAADA estamos trabajando contrarreloj para emprender acciones legales que puedan parar esta matanza, para así proteger a los gatos y las personas que cuidan de ellos" concluye Anna Estarán.










