A través de este proyecto, la Asociación pretende mejorar, en la medida de lo posible, la calidad de vida de las mujeres que padecen edema linfático, y que supone un obstáculo para desarrollar determinadas actividades de su vida cotidiana. Teniendo en cuenta que únicamente se puede lograr el bienestar de quienes padecen esta patología si se pone en sus manos los últimos avances de tratamiento, con personal especializado y una buena prevención.
En palabras del consejero de Bienestar, Sanidad y Dependencia, Aurelio Abreu, "desde las administraciones públicas debemos intentar, en la medida de lo posible, continuar ayudando a asociaciones como Amate, que tiene un cometido muy importante para con toda la sociedad". "Porque es verdad –indica el consejero – que si bien el sistema sanitario público trabaja sobre esta enfermedad, la gran demanda existente puede dar lugar que, al ralentizarse las citas, las mujeres la padezcan cuando podían haberse evitado con técnicas de prevención o contención. Ahí entre en juego Amate, informado, asesorando y acompañando a la enferma y a sus familiares".
La Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama considera necesario llevar a cabo técnicas como drenaje linfático manual, combinado con vendajes, manguitos, presoterapia, ejercicios favorecedores para la circulación, medición de extremidades e información.
Cabe recodar que el tratamiento más generalizado para el cáncer de mama conlleva, junto a la extirpación del tumor, la de los ganglios linfáticos así como la aplicación de quimioterapia y radio terapia de forma intensiva. El mismo puede llegar a producir edema linfático o lindefema, que se caracteriza por una acumulación anormal de fluido en alguna parte del cuerpo, generalmente, en brazos y piernas. Este linfedema es una de las consecuencias y secuelas del cáncer de mama más frecuente y que afecta a miles de mujeres de forma crónica, lo que supone uno de los factores con notable transcendencia en la esfera social y laboral de la mujer.