El Servicio de Urgencias Canario, como en otras ocasiones, ha sido el encargado de dirigir todo el operativo sanitario de este simulacro de accidente aéreo en el que han participado no sólo el SUC sino también Cruz Roja y Protección Civil de varios municipios que se han puesto bajo la dirección del Servicio de Urgencias Canario al ser éste el mando sanitario del incidente.
Por su parte, el 1-1-2 Canarias ha sido el responsable de coordinar la activación de los diferentes recursos de emergencia que han participado en este ejercicio así como de reforzar las comunicaciones en el lugar del suceso para realizar una mejor asistencia en el siniestro.
El trabajo del SUC se ha dividido en dos áreas bien definidas: una en el lugar del incidente y otra en la helisuperficie del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, al ser éste el lugar a donde se iban trasladando los pacientes evacuados en los diferentes helicópteros.
Para desarrollar esa labor de mando sanitario, el SUC ha puesto a disposición del CANASAR casi 30 profesionales entre médicos, enfermeros, gestores de recursos, técnicos sanitarios y de coordinación, así como a los alumnos del Ciclo de Técnico en Emergencias Sanitarias que están realizando parte de su formación en este servicio, además de los alumnos y docentes de la segunda edición del "Curso Planificación, Dirección y Evaluación de Simulacros" que se está impartiendo en estos días.
En el lugar del suceso, el SUC se ocupó de realizar el triage de los heridos en un hospital móvil con capacidad para 20 afectados, así como de su asistencia sanitaria en el Puesto Médico Avanzado (PMA). Asimismo, fue el encargado de la coordinación del traslado de los afectados que no presentaban lesiones de carácter grave, mediante una noria de ambulancias, al Centro de Salud de El Calero, así como de los heridos más graves que fueron evacuados, mediante otra noria de helicópteros, a la helisuperficie del del Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.
En esa helisuperficie, el SUC se encargó de realizar un segundo triage de los heridos, asistencia y su correspondiente derivación a los centros hospitalarios más adecuados.
Toda esta labor de asistencia sanitaria pudo llevarse a cabo gracias a los diferentes recursos que participaron en este simulacro. En concreto, el SUC desplazó al lugar un helicóptero medicalizado, la Unidad Móvil de Catástrofes (UMCAT), dos vehículos coordinación, un Vehículo de Apoyo Logístico, (VAL), un Equipo de Respuesta Sanitaria Inmediata (ERSI), un remolque para traslado de material sanitario (CUNI) y seis ambulancias de soporte vital básico.
A todo esto hay que añadir el dispositivo de Cruz Roja y Protección Civil formado por 16 ambulancias, cinco carpas y un amplio número de voluntarios que actuaron bajo la dirección del SUC.
La coordinación del 1-1-2
Por su parte, el 1-1-2 Canarias tras recibir las alertas de los accidentes, activó a los diferentes recursos de emergencia necesarios y desplazó al lugar del incidente un coordinador multisectorial, un técnico de coordinación operativa, un gestor operativo, un gestor de recursos y un técnico de radio, además de su vehículo de coordinación y el remolque de comunicaciones. La labor de este personal fue la de reforzar y dar apoyo en materia de comunicaciones, logística y gestión a los recursos intervinientes, así como ejercer de enlace con el Centro Coordinador para facilitar las labores de coordinación en la sala operativa y la gestión de la información.
En este sentido, mediante la cámara de la que dispone el vehículo de coordinación se enviaron imágenes del siniestro en tiempo real hasta la Sala Operativa del CECOES 1-1-2 Canarias localizada en la capital grancanaria. De esta forma, el gabinete establecido en la sala de crisis de dichas instalaciones contó con mayor información a la hora de tomar las decisiones oportunas.
En este gabinete estuvieron presentes, un director técnico y el jefe de servicio de Protección Civil y Emergencias de la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Gobierno de Canarias, el director del 1-1-2 Canarias y el responsable de la sala operativa de Las Palmas, el subdelegado del Gobierno, la consejera de Medio Ambiente y Emergencias del Cabildo de Gran Canaria, la alcaldesa del municipio de Telde y representantes de los diferentes colectivos intervinientes como, por ejemplo, el gerente del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria. Asimismo, se estableció una videoconferencia con la sala operativa del 1-1-2 en Santa Cruz de Tenerife ante la posibilidad de que la gravedad de la situación hiciera necesaria la presencia en el gabinete de otros técnicos o autoridades.










