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21 Jul

El rey Alberto de Bélgica abdica en su hijo Felipe

Bélgica/ Alberto II ha abdicado este domingo en favor de su hijo primogénito, Felipe, duque de Brabante, quien tras jurar la Constitución en menos de una hora, se convertirá en el séptimo rey de los belgas.

El rey Alberto ha firmado el acta de abdicación de su reinado a las 09.45 GMT en presencia del príncipe heredero, así como del primer ministro, el socialista Elio di Rupo, y de la ministra de Justicia, Annemie Turtelboom.


"Viva el rey"

Miles de belgas se han congregado desde primera hora en torno a la catedral de San Miguel y Santa Gúdula, así como del Palacio Real, para despedir a sus reyes Alberto y Paola, y dar la bienvenida a Felipe y Matilde.

Con banderas tricolor (negro, amarillo y rojo) y con gritos de "viva el rey", han recibido a Alberto II y Paola a la salida de la misa Te Deum celebrada en la catedral bruselense, y antes de dirigirse al cercano Palacio Real, donde el rey ha firmado el acta de su abdicación.

Tras esa firma, la familia real se ha dirigido al hemiciclo parlamentario, convertido en salón del trono para esta ocasión, y el príncipe Felipe ha jurado la Constitución, lo que le converte en el nuevo rey y en jefe de Estado de Bélgica.
Segundo monarca europeo que abdica

Alberto II, de 79 años, es el segundo monarca europeo que abdica este año en su primogénito, Felipe, de 53 años, después de que Beatriz de Holanda lo hiciera el pasado 30 de abril en su hijo Guillermo-Alejandro.

Las ceremonias de abdicación del rey Alberto en su hijo y de la fiesta nacional de Bélgica se han iniciado con una misa Te Deum en la catedral de San Miguel y Santa Gúdula, oficiada por el arzobispo André-Joseph Léonard, y a la que ha asistido la familia real, a excepción de los niños.

Esa actividad religiosa se incluye cada año en la celebración de la fiesta nacional, que en esta ocasión ha coincidido con la abdicación del rey Alberto.

Al término del Te Deum, los reyes Alberto y Paola han saludado a la gente que, con la bandera tricolor, incluso en camisetas y otras vestimentas, y muchos de ellos con cámaras de fotos, les esperaban en el exterior del templo.

Alberto y Paola han hablado también con la gente que les saludaba y han recogido algunos ramos de flores y bolsas con regalos de los ciudadanos, que así expresaron su cariño a un monarca que ha reinado durante dos décadas, al tiempo que Felipe y Matilde, igualmente han estrechado las manos de la concurrencia.

Alberto II, en su último discurso a la nación pronunciado este sábado, pidió a los belgas que de cara al futuro mantengan la cohesión del Estado federal, así como el europeísmo y la atención al mundo en desarrollo.

También les pidió que rodeen a los nuevos reyes de "colaboración activa y apoyo. Son una pareja excelente al servicio de Bélgica y tienen toda mi confianza".

Entre los invitados, además de los altos representantes del Ejecutivo, el Legislativo y el poder judicial a nivel federal y regional, también figuran el presidente de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, la vicepresidenta del Parlamento Europeo (PE) Isabelle Durant y el cuerpo diplomático acreditado en Bruselas.

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