Sin embargo, la delegada del Gobierno en Canarias, María del Carmen Hernández Bento, informó ayer de que la Guardia Civil había practicado algunas detenciones, aunque rehusó dar detalles sobre el número de arrestados o cuál es su grado de implicación. "Hay detenciones, pero que haya una detención no significa que esa persona sea culpable. Se tiene que seguir investigando y ni siquiera significa que sea intencionado, porque puede haber diferentes grados", añadió la delegada.
Defensa de la actuación de la Guardia Civil
Hernández Bento ha reconocido que le han sorprendido, y que no las puede entender, las declaraciones realizadas por el presidente de Canarias, Paulino Rivero, al exigir a las Fuerzas de Seguridad la "máxima presión" y al reclamar una actuación "ejemplar", porque considera que los fuegos son intencionados. "Me sorprende que el presidente del Gobierno de Canarias haga ese tipo de declaraciones. No se puede poner en cuestión el trabajo de la Guardia Civil en unas circunstancias tan complicadas como las que estamos viviendo todavía", ha recalcado la delegada.
En este sentido, ha subrayado que los 111 guardias civiles desplazados en estos momentos en La Gomera -el doble de la dotación habitual de la isla- no solo trabajan para esclarecer los incendios, sino que están prestando asistencia a la población, han participado en las operaciones de evacuación, controlan las carreteras y ayudan en todo lo necesario para la extinción del fuego.
A su juicio, en estos momentos "poner la lupa en lo que hacen los otros, cuando tú tienes competencias y responsabilidades en la extinción del incendio, pues no parece lo más justo, la verdad". Hernández Bento ha instado a Paulino Rivero a que si tiene cualquier dato sobre el origen intencionado de un incendio, lo ponga en conocimiento de las Fuerzas de Seguridad, un llamamiento que hace extensivo a la población.
La delegada comparte con Rivero que quien provoca un fuego en el monte a propósito es un "desalmado" y que resultan "sorprendentes" situaciones como las que se han vivido este miércoles, con ocho conatos de incendio en Tenerife en un solo día, algunos de ellos de noche. "Es sorprendente y claro que tenemos sospechas. Es que un incendio de noche es difícil, de día todavía: las altas temperaturas, un cristal, en fin, mil circunstancias... pero de noche es más complicado. Se pueden tener sospechas y se pueden investigar, pero de ahí a concluir que son intencionados... yo desde luego no lo puedo concluir", ha remarcado Hernández Bento.
La representante de la Administración del Estado ha considerado "triste" tener que "estar respondiendo permanentemente" a declaraciones críticas del Gobierno de Canarias en unas circunstancias como estas, en las que todas las administraciones deberían centrarse en desempeñar lo mejor posible sus competencias para minimizar el daño que están sufriendo La Gomera y los gomeros.
Ha recordado además -"y ese es un dato objetivo"- que la mayoría de los medios desplegados en La Gomera para combatir el fuego son del Estado, cuando la coordinación corresponde al Gobierno canario. "Criticar a quien te pone todos los medios a tu disposición para que puedas extinguir un incendio en tu comunidad autónoma, pues no me parece nada sensato. Yo también podría entrar a cuestionar el trabajo que hace, pero creo que una situación tan adversa como la que nos encontramos, cada uno debe tratar de hacerlo lo mejor posible en el ámbito de sus competencias", ha añadido.
Hernández Bento ha recomendado a Rivero que "se preocupe y se centre en sus competencias y en la gestión de esas competencias" como presidente de la comunidad autónoma. "Si todos hiciéramos eso, quizás las cosas irían un poco mejor", ha apostillado.
Los desalojados vuelven a sus casas
Ayudados por condiciones meteorológicas favorables, los bomberos han realizado progresos en la extinción del incendio que ha devastado miles de hectáreas de vegetación en La Gomera y ha obligado a desalojar a miles de personas. La portavoz de los servicios de emergencia canarios, Carmina Lorenzo, ha explicado que la bajada de las temperaturas y el cambio de dirección del viento han hecho que el fuego avance más lentamente, lo que ha facilitado las tareas de extinción. Cuatro aviones cisterna y tres helicópteros intentaban apagar las llamas en la pequeña isla, ha añadido la portavoz.
El fuego se declaró la primera vez el 4 de agosto, antes de ser controlado para reactivarse el viernes en medio de una ola de calor acompañada de fuerte viento y falta de humedad. Unas 5.000 personas fueron evacuadas. El martes, muchas de ellas pudieron regresar a sus hogares, y ayer comenzaron a hacerlo otras 1.360 personas










