Y es que si hablamos de Alzhéimer y, sobre todo, si hacemos cuentas, incluidas las estrictamente económicas, hay que contabilizar no sólo el número de enfermos, porque si algo es palpable y ya está más que demostrado es que nos estamos refiriendo a "la enfermedad de las dos personas" (el enfermo y el cuidador, ....... por lo menos).Por eso, cualquier modificación (y últimamente modificación = reducción) en las ayudas sociales inciden directamente tanto en el enfermo de alzhéimer como en el ámbito familiar. Por lo tanto, yo no tengo tan claro que se produzca un ahorro económico para el Estado, cuando existe un evidente peligro de un mayor gasto sanitario, ya que no podemos olvidar que el cuidador con muchísima frecuencia pasa por consulta de psicología o psiquiatría, cuando mayor es la incidencia del alzhéimer en su familiar.
Y ayudas sociales también suponen esfuerzo, un "esfuerzo compartido" socialmente. ¿Es mucho pedir?
Sólo, a modo de ejemplo, algunas recientes informaciones de prensa, para ver cómo está el panorama en nuestro país:
(Diario Sur) Cinco familias malagueñas temen volver a quedarse solos con el drama familiar que sobrellevan como pueden.
(ABC) Datos de una investigación de un equipo para la Fundación BBVA: El coste económico de cuidar a adultos dependientes se sitúa en 1.149´7 euros al mes. La
Plaza Ana Bautista, local 1, La Cuesta, 38320-La Laguna- Santa Cruz de Tenerife Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
T. 922 660 881 www.afate.es
F. 922 671 382 CIF G38392973
2
pérdida media para el hogar, en el caso de que un familiar "decide" abandonar su empleo para dedicarse al cuidado de un dependiente, es de unos 20.000 euros anuales.
María Ángel Durán, investigadora del CSIC (conclusión de un estudio): los recortes en materia de dependencia suponen una amenaza para el empleo femenino.
La Organización Mundial de la Salud estima que hay 450 millones de personas en todo el mundo que padecen un problema de salud mental. En Europa, esta cifra represente casi el 20% de la población enferma. Una de cada cuatro personas padecerá un problema de salud mental en algún momento de su vida.
(Cartas al Director) Verónica Estevan, se declara votante convencida del PP: No ha recibido en julio los 400 euros del Plan Prepara y tampoco la ayuda a la dependencia que le reconocieron a su madre. "¿Qué voy a hacer?..... Pasar hambre ". Le ha dirigido una carta personal al presidente del Gobierno, también publicada.
(Cartas al Director) ¿Puede un Gobierno de inspiración cristiana – muchos de cuyos miembros son cristianos de misa y comunión diaria – dejar sin efecto una ley que tanto se acerca a los valores esenciales del cristianismo? ¿Y puede la Iglesia permanecer callada?
(RTVE) José Luis Gómez: "Mi mujer tuvo que dejar de trabajar para cuidar a mis dos hijos dependientes porque no pueden quedarse solos, necesitan ayuda para todo"
(www.lainformacion.com) El presidente de la Federación Empresarial de Asistencia a la Dependencia: "el incremento del IVA para servicios sociales acarreará perjuicios económicos que afectarán al sector, a las empresas y a los profesionales implicados en la prestación de estos servicios sociales y Dependencia, amenazando seriamente su viabilidad futura, poniendo en peligro los 200.000 empleos directos y los más de 100.000 indirectos".
(www.madrid2noticias.com) La Asociación por los Derechos Civiles de los Discapacitados y su Familias considera que se vulneran los derechos básicos con las reformas de la Ley de Dependencia: 110 familias van a recurrir ante la Audiencia Provincial de Madrid.
Informe del Colegio Oficial de Trabajo Social de Santa Cruz de Tenerife y el Colegio Oficial de Diplomados en Trabajo Social y Asistentes Sociales de Las Palmas: "España vuelve a tiempos de la beneficencia".
Visto lo visto, me asaltan algunas apreciaciones:
Algo debe estar fallando cuando las empresas del sector social están poniendo el grito en el cielo y algunas cerrando. Las cosas deben ir a peor si las residencias, tanto privadas como oficiales, dicen que donde había listas de espera ahora hay camas vacías. Mal asunto cuando las familias (y eso nadie me lo puede refutar) están eliminando el tratamiento especializado de los enfermos (de alzhéimer y de otras enfermedades). No puede ser bueno que tanto los gerentes de residencias sociales como los trabajadores sociales se quejen al mismo tiempo y por el mismo motivo.










