Guillermina Pérez ingresó en la Residencia en el año 1994. En la última década su movilidad se ha visto muy reducida, por lo que utiliza una silla motorizada que le permite disfrutar de autonomía para moverse por las distintas dependencias. Sigue teniendo mucha vitalidad.
Y es que Guillermina es una persona afable y muy querida por todos los que están en el Centro, tanto por los usuarios como por el personal. Participa en las actividades de animación que se llevan a cabo, y que suelen ser talleres de dibujo, juegos de mesa y música.










