El glaucoma es una lesión irreparable del nervio óptico, normalmente provocada por un fuerte aumento de la presión intraocular. Esta lesión causa una pérdida progresiva de visión, que normalmente comienza por la periferia del campo visual. Los especialistas suelen calificar al glaucoma como el "enemigo silencioso" ya que, en la mayoría de los casos, el paciente no experimenta ninguna molestia ni síntoma hasta que se produce una pérdida visual permanente e irreversible. De ahí la importancia del diagnóstico precoz y el tratamiento en estadios iniciales.
Por esta razón, y coincidiendo con el Día Mundial del Glaucoma, el Colegio de Ópticos-Optometristas de Canarias quiere concienciar a la población mayor de 45 años de la importancia de someterse a una revisión ocular anual en un establecimiento sanitario de óptica. "El óptico-optometrista es el profesional de la salud visual primaria y dispone de la formación necesaria para detectar el glaucoma en sus estadios iniciales, antes de que el paciente sufra una pérdida visual importante e irreversible", señala el Colegio de Ópticos-Optometristas de Canarias.
Aunque el glaucoma puede aparecer a cualquier edad, algunos grupos de pacientes son más proclives a desarrollar la enfermedad en uno o ambos ojos y, por lo tanto, deben acudir a las revisiones al menos una vez año:
- Mayores de 45 años que no se hayan sometido a un examen ocular en los últimos años.
- Personas con antecedentes familiares de glaucoma, en especial de familiares directos como padres o hermanos.
- Pacientes con una presión intraocular alta.
- Personas con miopía elevada (mayor de 5 dioptrías). El nervio óptico de los ojos miopes es más susceptible a la lesión que el de los no miopes.
- Pacientes medicados con corticoides (en cualquiera de sus formas de administración).
- Personas que hayan sufrido un golpe o traumatismo en el ojo.
- Personas con diabetes. El aumento de los niveles de glucosa en sangre puede provocar graves daños en la retina (retinopatía diabética). Conviene llevar un buen control de la diabetes y someterse a revisiones oculares periódicas
En caso de nos afecte alguno de estos factores, debemos acudir a nuestro ópticooptometrista para que nos realice un screening mediante la tonometría sin contacto, una prueba sencilla, rápida e indolora con la que se mide la presión intraocular.