Sobre las 08:36 horas, se recibe una llamada alertando al Centro Coordinador de Emergencais y Seguridad (CECOES) 1-1-2, comunicando que un vehículo se había precipitado por un barranco. El 1-1-2 activó de inmediato los recursos de emergencia necesarios.
El personal médico del SUC únicamente pudo confirmar el fallecimiento del afectado, que había salido despedido del interior del habitáculo, debido a la gravedad de las lesiones sufridas.
Efectivos del Consorcio de Bomberos de Tenerife permanecieron en el lugar del incidente hasta la llegada de la autoridad judicial para proceder a la recuperación del cuerpo del fallecido del interior del barranco.
La Policía Local y Guardia Civil colaboraron con el resto de los recursos de emergencia y elaboraron los informes oportunos.










