La Administración local indica en un comunicado que el supuesto robo, cuya investigación lleva a cabo la Guardia Civil, tuvo lugar en la noche del domingo y añade que "según todos los indicios", se realizó de manera organizada, ya que se actuó sólo en la zona donde no había cámara de seguridad que es, sin embargo, un lugar de mayor dificultad y peligrosidad para cometer el delito.
La Corporación local estudia la posibilidad de ampliar el circuito de cámaras de vigilancia en el recinto deportivo para evitar actuaciones de este tipo "que suponen a las arcas municipales un gasto importante".
Desde el Consistorio se trabaja para reponer la instalación eléctrica una vez se hayan colocado cámaras de vigilancia. "Los robos de cables de cobre son una epidemia mundial, que también ha llegado a Canarias, tanto en instalaciones deportivas como en el alumbrado público" manifiesta la Administración, que insiste en que la "avalancha de robos, producida por el desorbitado crecimiento del precio del cobre, afecta a todos los municipios, y ahora también a Teror".










