En ella viajaban 22 hombres, cinco mujeres y dos menores, todos ellos en aparente buen estado. Los inmigrantes fueron atendidos por los servicios sanitarios de la Media Luna Roja.
El último contacto con la embarcación había tenido lugar el pasado miércoles, cuando los inmigrantes que viajaban a bordo lograron hablar por teléfono con Salvamento Marítimo, aunque la comunicación se cortó al cabo de unos minutos. El bote se encontraba a la deriva tras haber quedado sin combustible.










