El anuncio de Najib se produjo horas después de que un equipo de especialistas comenzara a analizar en Toulouse (sur de Francia) los restos de avión hallados la semana pasada en la Reunión para determinar si pertenecían al vuelo desaparecido.
Precaución en Francia
Minutos después de las declaraciones de Najib, la Fiscalía francesa se ha mostrado más cauta y ha indicado que hay una "fuerte presunción" de que los restos del avión correspondan al vuelo MH370, aunque esa hipótesis "debe ser confirmada por análisis complementarios".
Además de que el hallazgo ha tenido lugar en un territorio francés de ultramar, la justicia francesa tiene abierta una investigación sobre la desaparición del aparato, en el que viajaban cuatro ciudadanos franceses.
También viajaban 153 chinos, 50 malasios (12 formaban la tripulación), siete indonesios, seis australianos, cinco indios, tres estadounidenses, dos neozelandeses, dos ucranianos, dos canadienses, un ruso, un holandés, un taiwanés y dos iraníes.
Australia: "Buscamos en el lugar correcto"
Por su parte, las autoridades australianas se han mostrado convencidas de estar buscando "en el lugar correcto". Aún así, el comisionado jefe de la Oficina para la Seguridad en el Transporte de Australia, Martin Dolan, ha dicho que todavía es demasiado pronto para determinar qué es lo que ocurrió al avión, cuya búsqueda en el sur del océano Índico está coordinada por Australia.
"Tenemos dos barcos aun operando en el océano Índico con un sonar de remolque y cubrirán la zona marítima... completamente en la zona de búsqueda especificada", ha indicado Dolan que espera que a medida que mejore el tiempo se puedan incorporar más equipos.
Según el viceprimer ministro australiano, Warren Truss, que ha hecho referencia a modelos de la agencia australiana de ciencia (CSIRO), los restos del avión malasio podrían haber llegado a La Reunión arrastrados por corrientes desde la zona del Índico en la que se cree que cayó como parte de una dispersión progresiva de restos flotantes mediante la acción de corrientes oceánicas y del viento.
El Boeing 777 de la aerolínea malasia desapareció el 8 de marzo de 2014 tras cambiar de rumbo en una "acción deliberada", según los expertos, tan solo cuarenta minutos después de haber despegado de Kuala Lumpur y de que alguien apagara los sistemas de comunicación.