Fue la dotación de una lancha de la Guardia Civil la que avisó a los servicios de urgencias cuando encontraron a la víctima en la cubierta de su barco cuando remolcaban la embarcación, que se encontraba a la deriva.
Una vez en el lugar, el personal médico comprobó que el afectado se encontraba en parada cardiorrespiratoria por lo que comenzó a realizarle maniobras de reanimación cardiopulmonar avanzadas sin éxito.










