La operación se inició en el mes de marzo de 2011, a raíz de la denuncia de un vecino de la comarca de Tudela (Navarra), en la que exponía que tras descargar un archivo de vídeo a través de Internet, al visionarlo observó que se trataba de un vídeo casero en el que aparecían varios adultos realizando todo tipo de actos sexuales con menores de edad, con algunas imágenes de gran crudeza.
Conocidos los hechos, el Equipo de Investigación especializado en Mujer-Menor (EMUME) de la Guardia Civil de Navarra puso en marcha el protocolo establecido para este tipo de hechos, encaminado a la detección, prevención y erradicación de cualquier tipología pederasta, que fueron poniendo al descubierto una amplia y activa red de personas que accedía e intercambiaba este tipo de archivos.
Para llevar a cabo dicha búsqueda, los agentes se valieron de metabuscadores, programas informáticos que permiten el rastreo permanente y constante en la búsqueda de archivos de pornografía infantil en Internet.
El análisis de los resultados obtenidos, permitió localizar a diversos usuarios que compartían ficheros de contenido pedófilo y que eran distribuidos de forma masiva con nombres diferentes, indicando alguno de ellos su carácter pedófilo.
Una vez localizados e identificados los presuntos pederastas, la Guardia Civil estableció un dispositivo coordinado en las provincias de Vizcaya, Guipúzcoa, Oviedo, Las Palmas de Gran Canaria, Madrid, Barcelona y Sevilla, donde se llevaron a cabo además de las detenciones 10 registros domiciliarios, interviniendo varios ordenadores, discos duros, DVD´s, CD´s y soportes de memoria, que contenían más de 50.000 archivos entre fotografía y videos y más de 100 enlaces directos a páginas cuyos servidores se encuentran ubicados en el extranjero.
Cabe destacar la detención de uno de los objetivos que desencadenó la explotación inmediata de la operación, ya que estaba realizando un seguimiento a un menor de ochos años de edad, realizándole grabaciones en un parque público.
Entre los detenidos, cuyas edades oscilan entre los 26 y 59 años, se encuentran personas de distintos niveles sociales y dedicados a actividades diversas, no encontrándose un patrón común en los mismos.
La operación ha sido coordinada por el Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción nº1 de Tudela (Navarra).










