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07 Jul

¿Racismo, xenofobia, aporofobia, o una mezcla de las tres cosas?...

La "desescalada" de la pandemia del covid-19 y la mal llamada "nueva normalidad" han puesto en evidencia, una vez más, la enorme hipocresía de nuestra sociedad en lo que al fenómeno de la inmigración se refiere...

Si bien el problema de la inmigración no es nuevo y el desprecio a los inmigrantes es tristemente notorio no ya en España sino en el conjunto de la Unión Europea, la realidad es que se basa en premisas erróneas y faltas de toda justificación: Sin ir más lejos, España gasta ocho veces más dinero en la detención y expulsión de los inmigrantes ilegales que lo que gasta en su integración...

Algo contradictorio si tenemos en cuenta que, según los expertos, España necesita una media de 270.000 extranjeros al año hasta el 2050 para que el sistema de cotizaciones se mantenga a flote. Es decir: sin los inmigrantes la Seguridad Social no subsistirá en el Estado español. De hecho, el Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá declaró hace unos meses que «La inmigración no es sólo un problema humanitario, sino una oportunidad para nuestro crecimiento y para la sostenibilidad de las pensiones"...

La Unión General de Trabajadores (UGT) lo tiene claro: "Sin la población extranjera, habría menos ingresos por cotizaciones e IRPF". Los datos de 2018 revelan que la Seguridad Social ingresó por cotizaciones sociales 108.300 millones de euros, de los que los trabajadores extranjeros aportaron 11.000 millones (el 9,9%). Además, las cotizaciones de los extranjeros cubren cerca del 65% de lo que supone el gasto en prestaciones por desempleo...Aún así, se les desprecia y se les echa...

En estos días, en Los Nietos (Cartagena) se ha producido otro hecho bochornoso para cualquier ser humano con un mínimo de conocimiento (y van...): seis inmigrantes de origen argelino que habían llegado al pueblo para pasar la cuarentena (es decir, que iban a estar aislados el tiempo necesario) en una ONG fueron insultados por decenas de vecinos que gritaban "¡Fuera,fuera!" y exigieron su expulsión, argumentando que "podían traer COVID", ante lo que tuvieron que ser trasladados a otra localidad. Por cierto, hay que añadir que los seis habían dado negativo en las pruebas PCR...

La realidad es que, ahora mismo, todo inmigrante que llega de forma ilegal a territorio del Estado español es inmediatamente retenido, se le hace la prueba PCR pertinente y es obligado a pasar la cuarentena. Algo que no ocurre (ni se espera que se haga) con el que llega en calidad de turista, a pesar de que hay CCAA que piden que dichas pruebas se hagan en origen para prevenir contagios. Pero poderoso caballero es Don Dinero...

Entonces, ¿Cual es la realidad de esta sociedad? ¿Despreciamos al inmigrante por cuestión de raza o nacionalidad? La respuesta es que, desgraciadamente sí ocurre esto. Pero la cruda realidad es que si ese inmigrante o ese turista viene viene con cuartos en sus bolsillos el desprecio "se aminora". Se convierte en "tolerable" e incluso, si su capacidad económica es alta se le abren todas las puertas de par en par...

La aporofobia, o desprecio a la persona que es pobre, sigue siendo una de las peores lacras de la sociedad actual. Algo increíble en pleno siglo XXI, pero muy enraizado en el sistema capitalista: "Tanto tienes, tanto vales"...

En España, el 47% de las personas sin hogar han sido víctimas de agresiones, y en el 80% de los casos lo han sido en más de una ocasión. Ciertas ideologías, como el ultraliberalismo o el fascismo (tan de moda últimamente) fomentan la aporofobia ya que consideran que la pobreza es resultado de una incapacidad personal. No tienen en cuenta que pueda ser debida a condiciones estructurales adversas e injustas. Consideran al desfavorecido como una "carga costosa" para la sociedad...

No causa el mismo "rechazo" un subsahariano llegado en patera que un subsahariano que se enriquece dándole patadas a una pelota. Pero este último sí es "diferenciado" cuando el que patalea esa pelota comparte nuestra nacionalidad. Entonces, ¿Cuál es el problema?: ¿Racismo, xenofobia, aporofobia, o una mezcla de las tres cosas?...

Ángel Rivero García
www.encanarias.wordpress.com

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