En este sentido, las entidades repercutirán en el precio del agua la subvención concedida en función del agua consumida por cada agricultor. El objetivo de esta ayuda, contemplada en los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma para 2020, pretende crear un sistema de compensación que apoye a los agricultores y ganaderos, y que garantice que se moderen los precios del agua desalinizada hasta alcanzar un nivel equivalente al del resto de España, así como del agua de consumo agrícola fruto de la extracción de pozos. Esta acción permitirá subvencionar los costes eléctricos derivados de la elevación de agua de riego desde pozos o producida en plantas potabilizadoras situadas en Canarias.
La consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca, Alicia Vanoostende, destaca "el compromiso del Gobierno nacional, que ha buscado una solución y ha cumplido con el sector primario en Canarias desbloqueando el traspaso de los fondos y transfiriendo finalmente esta ayuda tan importante para una Comunidad en la que el regadío supone casi un 70% de la superficie cultivada". Vanoostende explica que así "se garantiza la moderación de los precios del agua, permitiendo abaratar el sobrecoste que supone para los agricultores canarios, sobre todo, en una época donde la sequía afecta de forma severa a los trabajadores del sector".