Es decir que hay una serie de elementos de la oferta que se da por sentado que tienen que existir para que un destino turístico pueda competir con éxito en el complicado mercado mundial del turismo, pero de esto a que dichos elementos y sobre todo la oferta alojativa sea la "oferta principal" y todo lo demás sea "oferta complementaria", a mi modo de ver las cosas, hay un abismo.
El razonamiento malicioso y mal intencionado es: si lo principal que este destino nos puede ofrecer son las camas de sus hoteles, lo único que podemos vender a nuestros clientes, futuros turistas del destino es "Todo Incluido" y lo demás se lo pueden imaginar.
El domingo pasado estaba conversando con un taxista amigo de la parada del Faro de Maspalomas y me decía: he llegado a tener clientes que me han dicho: "por favor denos una vuelta para ver todo esto, porque llevamos dos semanas y nos vamos mañana y lo único que conocemos es la piscina del hotel y el restaurante". Esto es verídico y no creo que sea un caso único.
El mal y la destrucción que está provocando en el tejido de pymes turísticas canarias y en el empleo el Todo Incluido, es algo que verdaderamente asusta.
Conclusión: no aceptemos como buenos algunos calificativos interesados, porque estos propician y dan carta de naturaleza a una forma de ver las cosas que solo conviene a unos pocos y la Oferta Principal", nuestro clima, nuestra seguridad, y nuestras infraestructuras turísticas, son de todos. Piénselo
José María Barrientos