El consejero de Sanidad planteó que se tenga en cuenta las diversidades regionales ante factores o variables de salud que inciden directamente en las necesidades de gasto. La propuesta de Canarias propone incluir, como indicador, el estado de salud de la población, puesto que este aspecto incide directamente en las necesidades de gasto de los servicios sanitarios tal como sucede con la esperanza de vida al nacer y a los 65 años y los años de vida saludable, indicadores que presentan una gran desigualdad entre CCAA y que es preciso abordar en pro de la equidad del sistema nacional de salud.
Asimismo, abogó por tomar como referencia los datos de población ajustada y no los del padrón para poder establecer las necesidades de gasto de las comunidades autónomas y determinar objetivamente los costes de las prestaciones de los servicios de competencia autonómica.
Por otro lado, Baltar pidió que se avance en las medidas que se venían trabajando para paliar el déficit de facultativos especialistas, un tema trascendental para la sanidad en Canarias, limitada por la insularidad y la doble insularidad en el caso de las áreas de salud no capitalinas.
Centro de referencia para los CAR-T
En cuanto a la aprobación del Plan Estratégico de Terapias Avanzadas relativo a los medicamentos CAR-T, Baltar propuso que Canarias pueda convertirse en centro de referencia, que es una de las cuestiones que ha de definir el Plan.
El consejero defendió que Canarias reúne los criterios y estándares de calidad y de seguridad asistencial que exige el modelo organizativo que propone el Plan y que debe garantizar un acceso seguro, eficiente y equitativo a estas terapias de alto impacto. Los medicamentos CAR-T aprobados por la Agencia Europea del Medicamento hasta este momento se dirigen a tratar la leucemia linfoblástica aguda de células B refractaria en recaída post-trasplante o en segunda o posterior recaída en pacientes pediátricos y adultos jóvenes así como el linfoma B difuso de célula grande en recaída o refractario tras dos o más líneas de tratamiento sistémico en pacientes adultos.
Por último, se aprobó un calendario vacunal común del niño y del adulto que era una reivindicación de los distintos servicios de salud.