A pesar de la clara necesidad, es decepcionante constatar la falta de ejecución por parte de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias y eso sin hablar de partidos ni competencias, puesto que por esa silla ya han pasado varios dirigentes que poco y lo mismo han hecho porque esto sea una realidad. La promesa ha caído víctima de burocracias, exigencias y luchas partidistas que han retrasado el proceso de una forma ya inadmisible.
El actual Colegio de Educación Infantil y de Primaria de Valverde presenta múltiples deficiencias que exigen una acción inmediata. La necesidad de ampliación es evidente, junto con la mejora de las dotaciones y la eliminación de barreras arquitectónicas que limitan el acceso plural a la educación. Los salones de clase deben transformarse en espacios modernos y cómodos para garantizar un entorno propicio para el aprendizaje de los niños.
Después de casi 50 años de servicio, la infraestructura actual se queda corta en su capacidad para adaptarse a las demandas educativas contemporáneas. La construcción del nuevo colegio no es simplemente un deseo, sino una necesidad imperante para garantizar que los jóvenes del municipio de Valverde reciban la educación de calidad que merecen.
Y los plazos y tiempos son cruciales cuando se habla de educación. Cada día que pasa sin respuesta es un día perdido en el ideal desarrollo académico y personal de los estudiantes. El proceso de construcción de un nuevo centro no puede convertirse en una cadena de obstáculos y dilaciones. Es imperativo que el Gobierno de Canarias y la Consejería de Educación prioricen esta obra.
La educación es la clave para abrir las puertas del futuro, y en Valverde, esa llave está esperando ser girada en un nuevo colegio. La comunidad merece una acción urgente para construir un entorno educativo que prepare a sus jóvenes para cambiar el mundo que les ha tocado vivir. La inversión en la educación es una inversión en el futuro de todos los herreños.
David Cabrera de León.