Que nos gustan los Vinos y los Quesos de Canarias se debe a que generan y enaltecen la amistad. Las mesas de nuestras casas, de nuestros pueblos y de nuestras fiestas son un pacto de lealtad con los productos canarios que conlleva la complicidad, la implicación, y el compromiso de nuestra tierra y nuestra gente con esos productos, al igual que lo hacemos con nuestra música, nuestra artesanía, nuestras tradiciones y nuestro pueblo.
En definitiva, nos gustan nuestros Vinos y nuestros Quesos porque son únicos y son excelentes y Canarias se ha convertido pues, en el escenario ideal para demostrar que la singularidad y la excelencia marcan la calidad de nuestros Vinos y Quesos.
Una calidad que debe mirar hacia un futuro en el que el esfuerzo y el talento de las mujeres y hombres que aman, que cuidan, que trabajan y que viven el sector primario, se vea recompensado y a su vez garantice y consolide las grandes oportunidades que tenemos y nos brinda el medio rural canario.
La labor, la entrega y la dedicación de todas las mujeres y hombres merecen el reconocimiento de poner en valor a toda una industria agroalimentaria y reforzar la intención del Gobierno de Canarias de incentivar la calidad, la distinción y la excelencia en este ámbito.
Hacerlo además de un motivo de alegría para los que cada día trabajamos a su lado, es una obligación, pues son el claro y meridiano ejemplo de un trabajo bien hecho y de un colosal y casi heroico esfuerzo del que están empezando a recoger los frutos.
Un mensaje de esperanza que es a la vez un deseo, un anhelo, un afán, un ansia, una pretensión, una aspiración, y una esperanza: que el ejemplo de todos los que han dedicado, dedican y estoy seguro que dedicarán en el futuro, tanto tiempo y pasión a nuestros Vinos y Quesos de Canarias contribuya a generar un mundo mejor.
Alfonso J. López Torres