La falta de consenso se paga con un populismo extremo y una ultraderecha, tal como está ocurriendo en Europa .La prensa internacional ya está advirtiendo del alto precio que están sufriendo los españoles por la incapacidad de su clase política. No vale predicar democracia y olvidar que el compromiso forma parte de ella.
¿Y mañana qué? Con algo de cansancio y cinismo se podría decir que tampoco nos ha ido tan mal por los ciento ochenta días sin Gobierno. El crecimiento del PIB se ha mantenido, continúan disminuyendo el paro y los desahucios y aumentó el consumo. La reflexión dice que la inercia adquirida por los repuntes de 2015 ha sobre pasado las circunstancias, pero que ya se detectan signos de pérdida de aceleración, de tal manera que la incertidumbre ya está reduciendo actividad.
¿Cuánto tiempo se puede aguantar sin Gobierno?. Bélgica tiene el récord de 541 días. Irlanda también ensayó el conflicto prolongado e Italia da ejemplo de cómo se puede mantener la estabilidad sin Gobierno, o nombrarlos para poco tiempo. Una administración pública entrenada mantiene las instituciones. Ni somos italianos, ni nuestra administración es dinámica sin ministros ejecutivos.
Analistas y politólogos ya han dicho todo sobre la situación y las cábalas sobre el escenario que nos depararán, esta misma noche, las urnas.
Con la experiencia acumulada y no habiendo aprendido la lección, tolerando la estafa ideológica, aplaudiendo los diecisietes noes de Pedro Sánchez, los mariposeos de Albert Rivera, habrá que ver como los verdaderos oponentes, Pablo Iglesias y Mariano Rajoy manejan sus resultados y si continuamos en el limbo para repetir en Noviembre.
Habrá ocasión de medir la tozudez e irresponsabilidad de nuestros líderes ,si son incapaces de consensuar a pesar del peligro real de una nueva recesión, la crisis de la UE, el inoportuno "brexit", cuyas consecuencias para España y los españoles serán más graves sin un Gobierno estable.
José Luis Poyal Costa