Había mucha preocupación por la recaída de la 'bomba', a vueltas con su fascitis plantar. Sin embargo, el fondo de armario de la selección volvió a enseñarnos su profundidad. La responsabilidad anotadora la tomó Rudy Fernández, que terminó con 17 puntos, Llull aportó consistencia en el tiro exterior y San Emeterio en las penetraciones.
Bien suplido Navarro, España navegó con un finísimo Pau Gasol al timón y aplastó la insurrección de Australia, que de nuevo causó muchos problemas de inicio con su fortaleza en la pintura y el buen hacer de Ingles y Baynes. Con esta derrota, la selección oceánica se complica la vida y se hunde en la clasificación con dos derrotas en dos partidos.
Huérfanos de una gran estrella, la selección australiana es uno de esos equipos 'trampa' que te pueden amargar una mañana de martes. Después de sus dos amistosos en la preparación, España conocía bien las virtudes de su rival, y el día en el que se cumplían veinte años del 'Angolazo' de Barcelona '92, nadie quería ni escuchar la palabra relajación.










