El tinerfeño fue recibido por familiares y amigos alrededor de las 11 de la mañana en el Aeropuerto de Los Rodeos. A su llegada, Andrés Mata reconoció: "Esto es una sorpresa, no me lo esperaba", refiriéndose al recibimiento.
El lagunero se mostró "contento porque estoy en Tenerife, con la gente que valora el trabajo que hago y con el cariño de mi familia. Estoy un poco triste
porque me hubiera gustado quedarme hasta el final de los Juegos Olímpicos, pero también necesitaba descansar".
El sexto puesto obtenido por el haltera tinerfeño significó una alegría: "Me enteré por la prensa que era el mejor resultado de un tinerfeño en unos Juegos
Olímpicos. Es un mérito más y un premio al trabajo. Llevo muchos años levantando pesas y el sexto puesto queda ahí, no lo puede quitar nadie".
Andrés Mata, de 19 años, accedió a la lucha por las medallas tras liderar el Grupo B de la categoría de 77 kilos. El haltera español, subcampeón del
mundo júnior de la modalidad de dos tiempos, fue el mejor en el Grupo B con 338 kilos totales: 150 en arrancada y 188 en dos tiempos.
Los registros obtenidos por Mata le permitieron clasificar en sexto lugar de la general, superando las marcas de dos de los deportistas que tomaron parte del
Grupo A, y quedándose a 11 kilos de la medalla de bronce. Al final, una sexta posición que otorga a Andrés Eduardo Mata el diploma olímpico, y le coloca
como el mejor deportista tinerfeño en un evento olímpico.










