Rivero, ante una pregunta de la portavoz del Grupo Popular, Australia Navarro, insistió en que el concurso público "tiene un sustento técnico y jurídico y, evidentemente, puede no gustar desde perspectivas políticas".
El presidente ha insistido en que el PP "participó en todas las fases del concurso", en el que se admitió que "la competencia para la adjudicación la tenía en exclusiva la Mesa de Contratación, sin posibilidad de que el Gobierno de Canarias interviniera".
Por tanto, el presidente ha vuelto a negar cualquier desviación política en el resultado del polémico concurso, aunque reconoció que "muchas empresas se han quedado fuera", por lo que el Ejecutivo está trabajando en un plan para que el Gobierno central acepte "ampliar en 77 las frecuencias que todavía pueden estar en el espectro radioléctrico" de Canarias.
Estas explicaciones no satisficieron a Navarro, para quien el pasado 4 de abril los consejeros del PSC, al abandonar el Consejo de Gobierno, "protagonizaron una espantada para su vergüenza" y la del propio Ejecutivo.
La portavoz del PP también recordó que dirigentes nacionalistas como José Luis Perestelo o Ana Oramas han asegurado públicamente que no estaban de acuerdo con el resultado final de las adjudicaciones.










