Esta puesta en funcionamiento de este nuevo tramo "se hará con graves deficiencias", según ha denunciado el Ayuntamiento de la Villa en una convocatoria de prensa de este viernes. La principal es el inconcluso ramal de acceso a la Villa de Moya, en El Pagador, que deja a este municipio "con unos accesos viarios aún peores de los que tenía antes del inicio de las obras, a finales de 2006", como denunció el alcalde, Poli Suárez. Ante la posibilidad de que esta situación, en teoría provisional, pueda prolongarse en el tiempo, el Ayuntamiento de Moya reclama una solución urgente.
"No estamos hablando de un asunto menor", recalca el alcalde de Moya, Poli Suárez. La situación actual supone "un auténtico peligro", explica. Denuncia la existencia de desperfectos en paradas de guaguas y zonas de servicio, mala señalización, ausencia de arcenes, inseguridad para los peatones, trazado confuso y peligroso, iluminación deficiente, firme en mal estado, restos de obras abandonados, escombros acumulados en los alrededores. Todos estos son algunos de los defectos que se pueden observar a simple vista, advierten desde el Ayuntamiento, además "del evidente daño ambiental y del mal aspecto paisajístico que proyectan las obras inconclusas en la principal puerta de entrada a la Villa Verde".
Teniendo en cuenta la situación de la vía y el numeroso tráfico que transita por la zona, en especial el gran volumen de vehículos pesados, el Ayuntamiento de Moya advierte que El Pagador" podría convertirse en un punto negro de las carreteras de Gran Canaria".
Poli Suárez insiste en que "está en juego la seguridad de los conductores y de los peatones", al tiempo que denuncia que el municipio de Moya es el que "peores accesos por carretera" sigue teniendo de toda la comarca norte de Gran Canaria, "sin apenas mejoras tras más de 30 años de espera por unas infraestructuras viarias acordes con nuestro tiempo".
El regidor continúa denunciando que "se está lastrando gravemente el desarrollo del municipio, se está perjudicando la actividad económica y se está vulnerando el derecho de los moyenses a contar con unos accesos por carretera mínimamente dignos", señala el alcalde, quien además denuncia el "hartazgo de los vecinos después de tantos años de maltrato a toda la comarca, pero especialmente al municipio de Moya". "Los distintos responsables de Obras Públicas han despreciado continuamente a Moya, nos han faltado al respeto durante décadas y no estamos dispuestos a seguir tolerando esta situación, ya está bien", concluye Poli Suárez.
MARGINACIÓN Y MALTRATO
Suárez señaló que otro ejemplo del trato que se le ha dado a Moya en las obras del nuevo tramo de autovía es "la ausencia de indicaciones relativas al municipio en la señalización del tronco principal de la autovía". Moya apenas aparece en los carteles, por lo que el regidor vaticina que los conductores que no conozcan el acceso "a la perfección, tendrán difícil atinar con el desvío adecuado para dirigirse a la Villa". Para el grupo de gobierno local, se trata de una muestra más de "la marginación" a la que ha sido sometido el municipio.
"Reclamamos que Moya y los moyenses dejen de ser excluidos y que se finalice esta obra de forma inminente, con urgencia, con la prioridad que Moya se merece después de tantos años de maltrato y abandono", afirma el alcalde. "Llevamos años soportando los inconvenientes de la obra para que ahora, cuando está a punto de inaugurarse, nos encontremos que nuestro problema no se ha solucionado", añade Poli Suárez.
Para el primer edil de Moya, "no es un problema de disponibilidad presupuestaria, pues lo que se necesita para finalizar el ramal de acceso a Moya es muy poco dinero, una cantidad ínfima dentro de un presupuesto global de más de 64 millones de euros que ha costado la obra en su totalidad". "Es un problema que se resolvería si existiera voluntad por parte de la Consejería de Obras Públicas del Gobierno de Canarias", insiste Poli Suárez. Y denuncia también que a lo largo del nuevo tramo de autovía existen otros enlaces "de carácter más secundario", para acceso a polígonos industriales o a barrios de poca población, que sí cuentan con un grado de terminación "mucho más aceptable" que el de Moya.
Según los datos ofrecidos por la Consejería de Obras Públicas, el nuevo tramo El Pagador-Guía significará el desdoblamiento a cuatro carriles de la autovía del norte de Gran Canaria. El tronco principal tiene una longitud de 6,297 kilómetros, de los que 1,540 corresponden a los nuevos viaductos, paralelos a los ya existentes, que permitirán salvar los imponentes barrancos de Moya y Silva. El nuevo tramo de carretera, que habrá costado 64,2 millones de euros, 10,6 más de lo inicialmente previsto debido a los proyectos complementarios, tendrá capacidad para unos 60.000 vehículos diarios, que podrán transitar a una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora.










