La decisión anunciada a los medios por el Gobierno de Canarias de suspender todo lo relacionado con la consulta hasta que se sepa la respuesta del Tribunal Constitucional, constituye una enorme cobardía y una abierta deslealtad con las organizaciones que, como la nuestra, coordinan y ejecuta una dura batalla contra el PP y la multinacional Repsol.
Ante este panorama Intersindical Canaria considera que, el pueblo canario y su clase trabajadora , debe asumir con claridad la vanguardia de esta lucha, manteniendo el pulso de movilización y llamando a todos y todas a salir en peso a las calles de Canarias el 23N y emitir nuestra opinión e una consulta que debe realizarse si o si y pese a quien le pese.










