Su responsable, Saro Martín, ha explicado a los periodistas que todavía no sabe quiénes son los premiados y que, probablemente, los boletos del Gordo vendidos en su oficina hayan correspondido a alguno de los múltiples turistas que frecuentan esa zona.
"Estamos muy contentos, queríamos repartir algo de alegría entre nuestros clientes, que se lo merecen todo", ha señalado Martín, que vende por primera vez el primer premio de la Navidad. "Estoy tan feliz como si me hubiera tocado a mí".
Los décimos de El Gordo vendidos en Lanzarote están entre los pocos números agraciados con grandes premios que han caído en Canarias que se han comercializado en el formato tradicional. El resto, se ha vendido como boletos automáticos de máquina, de forma muy repartida en múltiples administraciones y municipios.










