Este colectivo urge a que se actúe porque, a partir del próximo domingo, se prevé que "empeoren las condiciones meteorológicas en el mar" y subraya, además, que "alejar un buque con grave peligro de contaminación no es la solución".
El petrolero es un buque de doble casco de 15 años de antigüedad que el pasado 19 de mayo sufrió un fallo en su maquinaria, que le ha dejado sin gobierno, informa la nota.
En la actualidad, el barco está siendo remolcado por aguas internacionales tras haber sido rechazada la solicitud de entrada en el puerto de La Luz en las Palmas de Gran Canarias, donde el amador del petrolero pretende reparar su avería.
Greenpeace se ha puesto en contacto con las autoridades españolas para "conocer de primera mano" cuál es la situación del petrolero y el por qué no se ha permitido su entrada a puerto tras haber pedido ayuda.
La Autoridad Portuaria del Puerto de la Luz informó a la organización ecologista que ha sido la Capitanía Marítima de Las Palmas el organismo público que ha rechazado la entrada a puerto.
Greenpeace añade en su comunicado que la ministra de Fomento, Ana Pastor, le ha asegurado que está "pendiente recibir una documentación del barco" para poder aceptar esta llamada de auxilio.
El responsable de campaña de Greenpeace España, Julio Barea, afirma que les preocupa que "un país de la Unión Europea rechace la entrada de un buque en dificultades en plena mar y con un cargamento tan peligroso".
Barea espera que el petrolero pueda ser llevado al puerto más cercano lo antes posible y que el Ministerio de Fomento trabaje "activamente" para que no se tenga que "lamentar de nuevo" un vertido de petróleo en la zona.










