Las cirugías en los bebés, e incluso en fetos intrauterinos, ha hecho aumentar considerablemente el índice de supervivencia.
El vicepresidente de la Sociedad Canaria de Cardiología, Antonio Barragán Acea, asegura en un comunicado que la investigación en relación a las enfermedades cardiovasculares "ha experimentado un notable avance en las Islas", pues "hasta hace tan solo tres años, los recién nacidos afectados con una cardiopatía congénita debían ser atendidos en centros hospitalarios de la Península".
"En estos momentos los tratamientos ya están plenamente integrados en los hospitales grancanarios. Un hecho que se convirtió en una necesidad al comprobar los datos de incidencia de este tipo de dolencias en Canarias, que alcanzan los 10 casos por cada 1.000 nacimientos", afirma el comunicado.
Barragán Acea, asegura que el desarrollo de los tratamientos en el Archipiélago "ha potenciado mucho la formación de los cardiólogos".
Por este motivo se reúnen desde hoy y hasta el sábado en el Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife con los médicos residentes de esta especialidad para dedicar un curso a las cardiopatías congénitas.
Los ponentes son los responsables de cardiología del Hospital Universitario de Canarias (HUC), Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria (HUNSC), Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, Hospital Universitario Insular de Gran Canaria y del área de Pediatría del Hospital de Lanzarote.
El pasado año este mismo período de formación lo ocuparon las arritmias, aunque para el presente los organizadores consideraron que las cardiopatías congénitas debían tener lugar predominante, dado que "la mayor parte de las dolencias graves deben ser intervenidas en los primeros días de vida porque de lo contrario los daños pueden ser irreversibles", indica el doctor.
Barragán recuerda además, que "operar de una cardiopatía a un bebé es algo reciente, que se ha instaurado en los últimos 20 años".
La supervivencia a estas patologías ha aumentado con los años, al mismo tiempo que los tratamientos.
Los afectados, anteriormente, siempre fallecían, sin embargo ahora "los pacientes tienen descendencia y en ocasiones, cuando se trata de una enfermedad genética, estas patologías se reproducen en sus niños. Esto, unido a que los tratamientos se desarrollan ahora en las Islas, ha obligado a los facultativos a potenciar la investigación y la formación".
Las técnicas diagnósticas están muy avanzadas. Tanto es así que el cien por cien de los casos se detectan en la actualidad.
"Las más graves se determinan incluso en el interior del útero. En algunos hospitales se tratan directamente ahí y se logran corregir", indica el doctor.
Siempre existe la excepción que confirma la regla. "Hay algunas cardiopatías que no se detectan en la infancia y que tienen un origen genético. Un claro ejemplo de afección con base genética son las cardiopatologías hipertróficas, que en jóvenes atletas han ocasionado numerosos casos de muertes súbitas", asegura el doctor Barragán.
Estas dolencias se desarrollan a lo largo de los primeros años de vida.
El vicepresidente de la Sociedad Canaria de Cardiología ha insistido en la necesidad de incrementar los esfuerzos en la prevención, ya que "los canarios tenemos un hándicap con respecto a otras regiones y es la prevalencia de factores de riesgo como el índice de diabetes y los hábitos sedentarios, dado que somos menos activos que en otras Comunidades Autónomas".
Estas circunstancias favorecen la aparición de enfermedades cardiovasculares.
Modificar el modo de vida de los isleños es uno de los retos de los cardiólogos.
"Se debe insistir no solo con los hábitos de vida saludables, sino en los controles médicos rutinarios. Sobre todo para detectar patologías como la diabetes o la hipertensión. De lo contrario es posible que se manifiesten cuando estén muy avanzadas y hayan producido daños en los órganos", concluye.










