El consejero regional de Obras Públicas, Transportes y Política Territorial, Domingo Berriel, denunció el "uso abusivo de la oferta y demanda" de las aerolíneas que se refleja en el coste de los pasajes, que pueden alcanzar los 600 euros para residentes y el doble para el resto de visitantes, lo que consideró como "absolutamente desproporcionado". Sin embargo, admitió que hasta la fecha la Administración regional lo que ha establecido es "un observatorio de precios", que hace "un seguimiento del asunto".
Mostró su preocupación por que el espacio dejado por Spanair aumente la "cuota de monopolio" de otras compañías que operan con las Islas y dijo esperar que se solucione con la entrada de nuevas entidades, de lo contrario, anunció una reunión con el ministerio de Fomento para arbitrar la declaración de servicio público.
Para propiciar la entrada de compañías, insistió en la necesidad de que los aeropuertos sean competitivos y "baratos" en sus costes, motivo por el que reiteró la propuesta de reducir las tasas aeroportuarias en Canarias.










