El objetivo de esta actividad consiste en eliminar el matorral y la vegetación seca que se encuentra debajo de los pinos para evitar que, en caso de incendio, se propague de copas, lo que haría muy difícil su extinción. Estas labores se llevan a cabo por personal especializado y en condiciones meteorológicas muy concretas que evitan que las llamas dañen el arbolado.
Las quemas pueden producir gran cantidad de humo blanquecino debido a la alta humedad de los residuos forestales y pueden ser confundidas por los ciudadanos con incendios en el pinar. Pero no deben causar alarma ya que la situación estará totalmente controlada por el operativo Brifor.
El uso cultural del fuego (quemas de residuos agrícolas y forestales, de regeneración de pastos y de limpieza de fincas) son la principal causa de incendios en la isla. El pasado año 2012, el Operativo Brifor tuteló más de 1700 quemas agrícolas o forestales de las que 60 fueron realizadas dentro de los trabajos propios de mantenimiento de infraestructuras forestales y el resto dentro del servicio a particulares. En 2011, la cifra total de quemas fue de 2250.










