Entre el 15 de octubre y el 15 de noviembre todos los pollos empiezan a volar. Se guiarán por la luna y las estrellas para llegar al mar, lamentablemente la contaminación lumínica les confunde provocando que caigan en tierra, donde les cuesta levantar el vuelo y corren el riesgo de morir, ya sea por la fauna introducida como los gatos o las ratas, o por los coches.
Desde la Asociación Amigos de las Pardelas, se hace un llamamiento a las administraciones públicas para que aunemos fuerzas y fijemos una normativa sobre la intensidad lumínica de toda la isla, pudiendo salvar así a unas 500 pardelas, que son las recogidas este año en la isla de Gran Canaria, frente a las 28 que recogieron en la isla de La Palma en esta misma campaña.
Ésto ejemplifica la importancia de una regulación lumínica y sus efectos tanto para la fauna salvaje como para nosotros.
Desde la federación Ben Magec-Ecologistas en Acción, agradecemos y celebramos el entusiasmo y la buena predisposición de las personas participantes para ayudar en el primer vuelo de las 38 Pardelas Cenicientas que se recogieron anoche, y que hoy acompañamos a emprender su larga travesía, y les invitamos a participar en las nuevas acciones de ECOVOLUNTARIADO, que se darán a conocer próximamente.










